Meteorólogos y vecinos siguen sin ponerse de acuerdo sobre el origen del fenómeno.
La jornada de San Juan vivida ayer en Tolosa dejó una duda que sigue sin resolverse. La mayor intensidad de la alerta roja coincidió exactamente con la salida de la compañía de escopeteros de Ero-Etxe por las calles de la villa, lo que ha llevado a numerosos expertos a plantearse una pregunta tan sencilla como inquietante: ¿fue realmente el calor?
Aunque los servicios meteorológicos insisten en que las altas temperaturas fueron las responsables del aviso, vecinos de Tolosa aseguran haber observado un repentino incremento de varios grados en el ambiente a medida que avanzaba la compañía. Algunos vecinos afirman incluso que las paredes sudaban, las sombras desaparecían y los helados se derretían antes de salir de la tienda.
Ero-Etxe rechaza cualquier responsabilidad, recordando que su única misión es mantener viva la tradición. Sin embargo, no ha descartado que la combinación de pólvora, entusiasmo y varias generaciones de escopeteros reunidas en un mismo punto pueda producir efectos atmosféricos difíciles de explicar.
Por el momento, las autoridades recomiendan prudencia. La investigación continúa abierta.